lunes, 5 de diciembre de 2011

Calma Chicha

Yo sé lo que te pasa. Cerrás los ojos. Tratás de alejarme. Alejarnos. Querés volver a sentirte seguro. Igual a cuando te das una ducha después de un largo día de trabajo. Cuando te quedás en la cama un ratito más esas mañanas de frío. Como recordar tu último orgasmo o la primera vez que te dijeron te quiero. Pero no existe la seguridad mientras nosotros estemos a tu lado.
Respirás profundo. Te imaginás recostado en una pradera verde, o navegando hacia el horizonte. Cualquier cosa que pueda calmar tu mente, que ya no es sólo tuya. Entonces tu sangre, tus visceras y tus fantasmas se te amotinan. Y el peor de tus miedos se disfraza de mí y te tomamos por asalto. Sentís el corazón queriendo dinamitar tu pecho y salir corriendo. Navegás sin rumbo sobre tus pensamientos tormentosos y sabés que la pradera va a ser una cama blanca. Un enjambre de cavilaciones lúgubres anidan en tu cabeza. Migajas de tu ser son erosionadas por algo peor que la muerte, hasta que cada vez queda menos de lo que vos sos.Apretás los dientes ignorándonos mientras gritamos dentro de tu oído. Con tus últimas fuerzas tratás de disciplinar tu mente, evitando que el eje de tu ser se desforme hacia mí. Exhalás hasta la última gota de aire y entonces el mar se calma y la pradera vuelve a ser verde.
Abrís los ojos pero igual no me importa. Yo sé que un día ya no vas a tener más fuerzas. Entonces vamos a volver. Porque somos muchos los que vivimos bajo tu piel. Y no sólo te voy a devorar, sino que te vas a transformar en uno de nosotros.

Este texto esta publicado en COMA

4 comentarios:

  1. Como siempre, no entiendo... ustedes si lo entendieron? no se hagan los "ah buenisimo" si no entendieron eh!
    Capaz mi cabeza no supero el industrial y solo trabaja con if then else :)

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  2. muy copado esquizopablooooooooooooooooo!!!!!!!!
    bato

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