miércoles, 6 de marzo de 2013

Ciegos

Un día los hombres se despertaron con un ojo más. Justo en el entrecejo, unos centímetros debajo de la mitad de la frente. Los teólogos dijeron que por medio de este nuevo órgano se podía ver el aura, tener clarividencia o apreciar el plano astral. Los científicos informaron sobre las conexiones que tenía ese ojo en el cerebro y cómo funcionaba su nueva biología. Los filósofos inventaron el paradigma neovisualista a partir del rol de este ojo.
Pero ni filósofos, ni científicos, ni teólogos pudieron explicar el porqué. Los fabricantes de anteojos vieron una excelente oportunidad para renovar sus productos. Los laboratorios de cosmética aumentaron las ventas de los delineadores, los rimels y los correctores de ojeras. Third Eye of Calvin Klein fue la fragancia más usada en ese año. Los sombreros se adaptaron al nuevo diseño de la frente humana, y a los turbantes y a los pasamontañas se les agregó un pequeño agujero. Los oftalmólogos celebraron la ampliación del mercado para la conjuntivitis, las cataratas y la miopía.Las personas comunes no se preocuparon demasiado. Todos estaban contentos. Ahora había un cincuenta por ciento más de probabilidades de ser mirados.

Este texto esta publicado en BLA

3 comentarios:

  1. Muy bueno, en tu línea irónica. Puede que la mayoría de la gente sea tan egocentrica y se arregle por tener una categoría para los ojos de otros k no saben ver a traves de esa máscara. Aunk te confieso k a mi me gusta mucho arreglame para mi misma y tambien para los ojitos de los demás, como un regalito, es k no tengo abuela sabes, jeje. Aunk ese tercer ojo teniendo tantas cualidades superdotadas como has relatado no lo aprovecharía para eso precisamente.

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  2. Me E-N-C-A-N-T-O!!!, Te felicito Pablo por esa visión ke tenes.

    Un abrazo grande!!!!!

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  3. jajaja!
    Perfecto.
    un beso.

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